jueves, 21 de abril de 2016

HABLEMOS DE MI PELÍCULA DE ANIMACIÓN FAVORITA. HABLEMOS DE EL GIGANTE DE HIERRO

El otro día pusieron Pacific Rim en la televisión. No tenía pensado verla, porque era muy tarde y tenía que levantarme temprano, pero al final mis ganas por volver a ver a Gipsy Danger, Cherno Alpha y compañía me vencieron, y me quedé a disfrutar de nuevo de la película de Guillermo del Toro. No llevo la cuenta de las veces que la he visto de nuevo, pero siempre que finaliza la película sucede lo mismo: acabo encantado con ella, embelesado, y sacando cada vez nuevas y mejores cosas de ella, aunque por desgracia en algunas ocasiones le pillo errores, pero son simples nimiedades, porque el amor que siento por ella no se ha ido: se ha hecho más fuerte, y aún la sigo considerando, como dije en esta entrada, la mejor película que se ha realizado en lo que llevamos de siglo XXI. Vamos, una obra maestra, pese a quien le pese. Esto no me sucede únicamente con Pacific Rim, sino también con unas contadas películas, tanto de "actores reales", como de animación, cintas que cada vez que las veo, me vuelven a enamorar como el primer día que las vi. Hoy vamos a hablar de una de esas películas, una de animación, que casualmente salió hace poco por la televisión, y que, cómo no, decidí ver de nuevo. Y me volvió a enamorar como el primer día que la vi.

Sin duda alguna sabréis a qué largometraje me estoy refiriendo, porque he hablado de él en numerosas ocasiones. Pero no me parece suficiente. Siempre quise hacer una entrada sobre esta película. Y aquí está. Hablemos pues de mi cinta de animación favorita. Hablemos de El Gigante de Hierro




Nota: en esta entrada hay destripe de la trama, así que si aún no has visto esta maravilla, te recomiendo que te leas la entrada cuando hayas terminado de verla.

La trama nos sitúa en la época de la Guerra Fría, en el pueblo de Rockwell. Nuestro protagonista es un joven chico llamado Hogarth Hughes, que sueña despierto con alienígenas de otros planetas, Un día descubre a un gigantesco robot que devora metal, y decide hacerse cargo de él, forjándose entre ellos una gran amistad. Son perseguidos por el agente del gobierno Kent Mansley, que considera al robot como una grave amenaza que debe ser destruida. Con la ayuda del bohemio artista Dean, intentarán dar esquinazo al gobierno, lo cual no es tarea fácil.

Como podemos ver, el argumento no es nada del otro mundo, tan solo una variación de la típica historia de "niño conoce a ser extraño, se hacen amigos hasta el fin y bla, bla, bla". Una cosa que se puede ver con esta película es que lo importante no es el mensaje en sí, sino el cómo se cuenta. Porque sí, es un mensaje que ya conocemos, pero aquí te lo narran de una manera que te atrapan sin remedio. 

Para empezar, hablemos de los dos protagonistas. Hogarth es un chaval que me encanta porque a pesar de ser un niño, tiene una visión sobre el mundo que me parece muy atractiva y madura, logrando enseñar al Gigante de un modo simple pero directo, efectivo, sin dobles sentidos ni confusiones. Aparte de eso, es un niño alegre, simpático, con grandes sueños sobre alienígenas, que tan solo quiere un amigo, porque en el colegio le acosan sin parar, y lo encuentra en el Gigante, alguien inocente al que debe cuidar. El Gigante, por su parte, me recuerda a la niñez: tan puro, con enormes ganas de descubrir el mundo que le rodea, pero con una gigantesca fuerza que sólo saca a lucir cuando la furia le invade.

El resto de los personajes de la cinta, pese a que no sean el centro de atención principal, resultan simpáticos e interesantes, en especial el villano, Kent. Es un reflejo perfecto de la mentalidad estadounidense de la época (y casi de la actualidad): tan preocupado por las amenazas exteriores y por la protección de su país frente a cualquier cosa que le parezca un peligro, aún incluso sin haber comprendido en su totalidad qué es esa cosa, tan deseoso de destruirla para salvaguardar a su nación. Incluso sin tener, por decir algo, habilidades especiales, resulta a veces hasta temible... aunque bueno, la mayoría de ocasiones es un recurso cómico bastante bueno.





Luego tenemos a Dean (una perfecta representación de la mentalidad artística tan rompedora de la época, creativa y poco comprendida), la madre de Hogarth (que se preocupa por su hijo y por mantenerlo con su trabajo de camarera), el general (que no comparte la misma mentalidad de Kent, quiero decir, sí, usa al ejército para atacar al Gigante, pero una vez que comprende que no es un averdadera amenaza, detiene el ataque, es alguien que busca defender a la gente de los verdaderos peligros, solo eso) y un largo etcétera. Son personajes que no estorban, que sientes que se necesitan para contar la historia, aunque aparezcan poco tiempo.

Bien, y tras esto, hablemos de lo que verdaderamente es un triunfo en esta película, y sin duda lo que más me gusta de ella. La amistad entre Hogarth y el Gigante.

La relación que se nos presenta aquí es entre un niño y un robot gigante, una máquina, algo que aparentemente no puede tener sentimientos, pero aquí no sucede eso. El Gigante puede sentir, y gracias a Hogarth va perfilando sus emociones. Al principio no se nota mucho, pero conforme avanza la película sí que se ve una evolución en la que el Gigante pasa de ser una simple máquina a un personaje con verdadero carisma. Es como un niño pequeño, que con la ayuda de Hogarth va descubriendo todas las cosas, tanto buenas como malas, del mundo. Está creciendo, como nosotros hicimos en su día (y algunos todavía hacemos). Como ejemplo de ello tenemos la escena en la que el Gigante se encuentra un ciervo, una verdadera preciosidad:





Aquí podemos ver la inocencia del Gigante, no sólo cuando intenta caminar hacia el ciervo en silencio, intentando ocultar el ruido de sus colosales pasos, sino también cuando lo coge, porque no sabe qué significa que haya muerto. Y luego, la conversación que mantienen sobre la muerte me resulta tan pura y sincera por el simple hecho de que hablan de un tema tan tabú como este de una manera sencilla y a la vez muy poderosa, sin tapujos o complicaciones, que cualquiera pueda entender, da igual su edad. 

Luego tenemos la escena del sueño, que sólo salió en la edición "Signature", estrenada hace unos meses en los Estados Unidos. 





He de decir que al principio no me gustó porque en mi opinión era una escena que no aportaba nada nuevo a la historia. Quiero decir que ya sabía que el Gigante era un arma de destrucción masiva venida del espacio. Pero cuando ahora veo esta escena, le encuentro mucho más significado e importancia. Para mí es el peso de los pecados cometidos en el pasado que le atormentan en sus sueños, la verdadera naturaleza del Gigante, que le está llamando para que vuelva. Pero todos los que la hemos visto sabemos que eso solo sucede cuando pasa lo impensable. 





Esta escena me encanta porque está perfectamente realizada. El Gigante toca a su amigo tendido en el suelo, y cuando ve que no se mueve, se pone en lo peor, y piensa que está muerto. Comienza a llorar, a murmurar en silencio, sin que podamos oír o entender lo que dice (quizá está culpándose a sí mismo por lo que ha pasado), demostrando, una vez más, que tiene sentimientos. Y entonces llega el ejército y le dispara. El Gigante, tras los impactos, comienza a enfurecerse. Sus manos tiemblan, la música aumenta su fuerza, el golpe en la cabeza del Gigante se arregla, sus ojos se ponen rojos, y grita. Ese grito tan poderoso es la furia personificada, los deseos de venganza del Gigante que lo consumen con un solo objetivo: la aniquilación. Pero cuando todo parece perdido, y el Gigante demuestra todo su poder, Hogarth hace acto de presencia y le recuerda que él debe elegir lo que será. Y al final, nuestro protagonista metálico decide dejar de lado toda esta destrucción. Elige a Hogarth, a su amigo. Pero al final, todo ha de acabar... Y el final de esta película no podría ser más trágico.





Si la escena en la que el Gigante se transformaba en esa máquina de guerra me parecía tan buena, esta me resulta sin duda perfecta. El Gigante sabe que va a ser doloroso para él y Hogarth, pero es el único que puede salvar a todos, incluyendo a su amigo. Por eso debe ser franco, y usa las palabras que en su día Hogarth utilizó con él. Hogarth las escucha atentamente, triste, porque sabe que esto es inevitable. Intenta aferrarse a su dedo, pero el Gigante se aleja y antes de despegar, Hogarth le dice uno de los "Te quiero" más puros que he podido oír. Justo cuando el Gigante va a impactar con el misil, recuerda las palabras de su maestro. "Eres lo que decides ser". Y el Gigante responde con un sencillo y a la vez épico "SUPERMAN", porque es su ejemplo a seguir, alguien que, como le dijo Hogarth, era igual de bueno que el Gigante. Cierra los ojos con una sonrisa y al final, choca con el misil.

Y sí, ya sabemos que luego resucita y tal, pero la verdad es que aún sabiendo eso, aún habiendo visto esta película un millón de veces, el sacrificio del Gigante me sigue pareciendo una maravilla que es capaz de dejarme un nudo en la garganta e incluso hacer que se me caigan varias lágrimas. Esta película consigue eso porque hace que te empatices con el Gigante y con Hogarth, sabes que la pérdida va a ser enorme, pero es lo que tiene que ser. Y si la cinta logra que empatices con estos dos personajes, es porque están bien hechos. Igual que el apartado técnico de la cinta.

La animación es una delicia, y en especial el diseño de los personajes, que me encanta. Es un estilo sencillo que derrocha simpatía y expresividad por todos lados, con enormes cabezas y orejas, en especial el joven protagonista Hogarth. Aunque sin duda es el diseño y, sobre todo, la animación computerizada del Gigante lo que es un aplauso técnico. Han pasado casi 20 años y aún me sigue pareciendo un prodigio, mejor incluso que muchos animes de mechas de hoy en día. El Gigante logra demostrar, de un modo increíblemente expresivo, su alegría, ira, tristeza... con tan solo mover la boca y los párpados (si se pueden llamar así) de sus ojos. En cuanto a la banda sonora, no la llegué a apreciar en su día, pero, bueno, soy un amante de ese tipo de música y decidí escucharla con atención. He de decir que Michael Kamen, su compositor, hizo un trabajo bastante bueno, con algunas piezas muy emotivas, un trabajo musical que logra hacer con creces lo que toda banda sonora que se precie debe conseguir: transmitir las emociones de la cinta. Porque eso es el objetivo de la película, que sientas esas emociones y te embarguen.






Para mí, esta película es un triunfo. Mientras que otras cintas con mayor presupuesto y un reparto lleno de celebridades (como Toy Story 3) solo me han supuesto pasatiempos pasajeros, algo para evadirme y ya está, El Gigante de Hierro ha sido algo más. Su crítica al comportamiento de la población americana de la Guerra Fría (y casi de la época actual) es sutil y se halla perfectamente establecida en la película. Pero eso es lo de menos. El Gigante de Hierro es un canto honesto hacia la amistad, que solo quiere que te enamores de sus protagonistas, dos personajes con los que nos podemos identificar perfectamente, y te preocupes por ellos, en definitiva, que te conmuevas y te emociones. Y la verdad es que lo hace con una facilidad asombrosa. Numerosas películas infantiles habrían decaído en los musicales sosos y se me habrían vuelto un aburrimiento pasmoso, pero esta cinta se mantiene en su tónica y rechaza todos esos convencionalismos para contar una historia que perdure en el tiempo, franca y honesta, que no teme tratar temas como la muerte, de un modo simple, pero a la vez bello y emotivo. Que te dice que sólo tú puedes decidir lo que eres.

Así que, te doy las gracias, Brad Bird (así como a todo el equipo creativo), por haber hecho esta maravilla. Gracias por haber hecho mi película de animación favorita.






miércoles, 13 de abril de 2016

EL RECUERDO DE MARNIE

Hablar de una película del estudio Ghibli me resulta un poco raro, simplemente por el hecho de que tan solo me he visto tres largometrajes pertenecientes a esa compañía de animación. Y no porque sea un estudio que me desagrade, al contrario, su estilo me parece atractivo. Pero la verdad es que siempre ha habido otras cintas de animación que me han dado más ganas de ver. Supongo que para algunos esto les parecerá una herejía, pero hey, así son mis gustos. Eso no quita que a veces se coloque en mi punto de mira alguna cinta del estudio Ghibli, en especial la que hoy voy a comentar, la cual tenía muchísimas ganas de ver. Y sencillamente, me ha parecido una película maravillosa. 



Una cosa: en mi crítica no hay ningún destripe del final, tan solo expongo una pequeña sinopsis, así que no pasa nada si queréis ir a verla y decidís leer mi crítica antes.

Y sí, he puesto destripe en vez de spoiler, porque si tenemos el término adecuado en castellano, creo que no voy a matar a nadie por ponerlo, en vez del anglicismo, ¿no?. Y sí, también sé que en anteriores entradas escribí spoiler, pero en fin, más vale tarde que nunca y rectificar es de sabios, como dicen. Creo. ¿O era que rectificar era de moluscos antropófagos radiactivos ninfómanos?
En fin, vamos al lío.

La película trata sobre una chica llamada Anna, que no tiene ningún amigo y sufre ataques de asma casi continuos. Así que su familia decide enviarla a Hokkaido con sus tíos para que descanse un poco y se mejore su estado. Mientras se adapta a la vida en el campo, conoce a Marnie, una chica que rápidamente entabla una gran amistad con ella. Pero como dicen en Transformers, eso es más de lo que tus ojos ven.

Y... hasta aquí lo dejo. Puedo decir, básicamente, que tenéis que ver esta película. Es una de esas cintas que pese a que su argumento es simple (de hecho, yo ya sabía cómo iba a acabar en la mitad de la película) posee una fuerza increíble. No solo desde el punto de vista de la animación (como es costumbre en Ghibli, excelente) sino también con sus personajes. Son de esos que te llegan a enamorar, te preocupas por ellos, quieres saber lo que les deparará más adelante, como me sucedió en Black Bullet. Aún careciendo de gran parte de la fantasía que suele impregnar casi toda la filmografía de Ghibli, consigue destacar como una gran película dramática, incluso a mi juicio muy superior a algunas cintas de ese mismo género hechas con actores reales que siempre que pueden caen a la sensiblería la fácil, a la empalagosa y noña, que casi te obliga a darte cabezazos contra la pare, mientras que aquí se demuestra una sensibilidad mucho más pura, más atractiva, de esa que te atrapa porque no puedes escapar. Sí, hay algunas escenas en las que los personajes lloran, y expresan sus sentimientos con profunda tristeza, pero son tan hermosas, llegan tanto al alma, que, sinceramente, me enamoran. Y eso es porque los personajes de este largometraje, sinceramente, me han enamorado. Al igual que la cinta que protagonizan. De hecho, que supiera el final con tan solo ver la mitad no me pareció un error gravísimo debido a la simpleza del guión, sino que dicho final me encantó.
Así que sí, os la recomiendo encarecidamente. Para mí, ha sido una maravilla de película.




viernes, 25 de septiembre de 2015

TRANSFORMERS: LA PELÍCULA (1986)




Mi primer contacto con el universo de los Transformers fue con la serie de Transformers: Beast Wars. La verdad es que no recuerdo mucho de esa serie, por lo que podría decirse que fue con la película de Transformers del 2007, dirigida por Michael Bay, que empezó mi afición por estos grandes personajes, alcanzando su cota máxima con los cómics. Pero la verdad, si hablamos de las películas de Michael Bay... En su momento me gustaron, aunque ahora... Me acuerdo que un día estaba en mi casa mirando la televisión y haciendo zapping veo que ponen en un canal la tercera entrega, por lo que decidí verla.

No pude ni estar dos segundos mirándola.

Muchos llaman a estos filmes Bayformes, y creo que no andan desencaminados, pues no añaden nada nuevo al universo Transformer. De verdad que no. Cuando ahondas más y más en dicho universo, ves que es mucho más complejo e interesante que lo que las cintas de Michael Bay ofrecen.
Hace ya unos cuantos años, oí hablar de una película animada de Transformers, del año 1986, que constituía el puente entre la segunda y la tercera temporada de la serie de televisión. Su nombre era, simplemente, este: Transformers. La película. Y lo que es más irónico: pese a que no consiguió en su día tanto dinero como lo hacen los Bayformers, se la considera no sólo un clásico, sino un filme de mayor calidad que los actuales. Así que decidí verla y comprobar por mí mismo, si tales afirmaciones eran ciertas.

Y tío... tenían razón. Es más, tras verla, llegué a una conclusión.
No necesitábamos las películas de los Bayformers. 


YA TENÍAMOS UNA PELÍCULA COJONUDA DE TRANSFORMERS


Cierto que tiene algunos fallos, como los constantes cambios en la animación, teniendo así escenas soberbias y otras que no son tan buenas (aunque en general es mucho mejor que la de la serie original, que conste), o que los efectos de sonido de los disparos parezcan, por increíble que parezca, pedos. Pero, honestamente, son fallos minúsculos, comparados con lo que esta película nos ofrece. Porque oír las increíbles y BADASS voces de Orson Welles y Leonard Nimoy para Unicron y Galvatron respectivamente,












ver las impactantes muertes de personajes tan icónicos como Starscream,





Ironhide, Ratchet y Prowl





o del gran OPTIMUS PRIME,





escuchar la épica banda sonora, que alterna música clásica con puro rock de los años ochenta, dando una combinación sublime,










y disfrutar como un verdadero niño de una película que te hace soñar con cada momento que pasa, mucho más que las de los Bayformers... Todo eso hace que ver este filme sea algo impagable. 
Sé que mi crítica no ha sido muy larga, y quizá me haya olvidado de algo, pero la verdad, alargaría la entrada y seguro que la estropearía. Tan solo he de añadir que tenéis que ver esta película. Y no, no vale que penséis que al ser de dibujos, es infantil, o noña. Muchas cintas animadas han demostrado tener mayor calidad que numerosas películas de actores reales, y esta es una de ellas: una joya, hecha con un gran cariño hacia los Transformers, que tiene mucho más valor de lo que tus ojos ven. 


martes, 1 de septiembre de 2015

BLACK BULLET. UN PEQUEÑO MILAGRO




Tal y como dije en mi Twitter ayer,



Hoy toca criticar este manga. Pero antes de nada, me gustaría comentar una cosa. Si no os importa. Será rápida, tranquilos.

Como muchos de vosotros sabréis, soy un admirador del Crítico de la nostalgia. Sí, ese tipo con gorra, corbata y gafas, que se dedica a reseñar películas, y que gracias a su chillona voz e histrionismo, consigue arrancarme unas risas. Resulta que un día estaba viendo algunas de sus críticas de Disneycember, que tratan, como podéis suponer, de películas de Disney, y me encontré con la reseña de El planeta del tesoro, una de mis diez películas favoritas. En ella, afirmaba que lo mejor de la película era la relación existente entre los personajes (lo que, según él, es en lo que una película de Disney debería enfocarse principalmente) y que estos eran bastante buenos. La verdad es que coincido bastante con esa afirmación, aunque no del todo. Personalmente, una de las mejores cosas de esa película, aparte de la ambientación futurista, es la genial relación casi paterno-filial que existe entre Jim Hawkins y John Silver. Cierto que los otros personajes estaban bien, pero Hawkins y Silver me parecieron los mejor elaborados, y su amistad me llegó al alma.

"Un momento, Padrino" Diréis. "¿Y qué tiene que ver esto con el manga que vas a comentar en esta entrada?" Pues mucho. Porque uno de los atractivos del manga que vamos a criticar, y para mí el más importante, es justamente lo que he dicho antes.


LA RELACIÓN ENTRE LOS DOS PROTAGONISTAS PRINCIPALES





Ahora sí comienza la crítica.

La historia que nos cuenta este manga trata sobre cómo el mundo se ve asolado en un futuro cercano por un virus, llamado Gastrea, que muta y convierte a los animales, plantas y personas en monstruosas criaturas. La humanidad quedó casi diezmada, y se vio obligada a vivir en recintos rodeados por enormes monolitos de un metal llamado Varanium, el único capaz de detener el avance de Gastrea. Para controlar a este virus, se crearon las agencias de seguridad civil. En ellas, se usaban parejas de agentes: una iniciadora y un promotor. Las iniciadoras son "niñas malditas", chicas de ojos rojos nacidas con el virus y al controlarlo, obtienen poderes sobrehumanos. Los promotores, por su parte, son humanos normales que las guían y controlan. Nuestros dos protagonistas son Rentaro Satomi, un promotor, y Enju Aihara, su iniciadora, que luchan para salvar a la ciudad de Tokio de la destrucción.

Si os parece, vamos a comenzar con los puntos buenos de este manga.
El dibujo está sinceramente, bastante bien. De hecho, fue lo primero que me atrajo. Las "niñas malditas" tienen un toque que me recuerda al de Puella Madoka (maldición, esa serie me la tengo que verrrr) aunque en las escenas en las que se enfadan o están tristes, el dibujante sabe perfectamente cómo transmitir esas sensaciones al lector. Y de hecho, lo mismo pasa con el resto de personajes. Además, los momentos de acción son una delicia porque están elaborados con un gran detalle:





Otro de los atractivos de este manga es el virus Gastrea y en especial, las "niñas malditas". La gente realmente odia a esas pobres crías. Incluso hasta tal punto de que intentan matar a balazos a una "niña maldita" por haber robado... ¡¡¿CÓ-CÓ-CÓMOOOOOOOOOO?!!






Sí, esta es la cara que se me quedó cuando vi esa escena


Para algunos, escenas como estas son sádicas, y no les quito la razón. Pero añadiría una cosa más. Gracias a ellas, podemos entender, podemos EMPATIZAR con esas niñas, y comprender que su situación es una jodida tragedia, porque lo es. Son niñas que por culpa de un virus, son maltratadas por la sociedad, no tienen familia, pero lo único que quieren es sobrevivir, y que las quieran. Logras sentir lo mal que lo están pasando.

Pero sin duda lo mejor de este manga, como he comentado al principio, es la relación entre Rentaro y Enju. Rentaro perdió a sus padres, y además, es lo único que tiene Enju como familia. Conforme fue avanzando el cómic, les fui cogiendo mucho cariño. E igual que me pasó con las "niñas malditas", sentí una enorme empatía hacia ellos. PERO MIL VECES MAYOR. E incluso me pasó otra cosa curiosa: ME HICIERON LLORAR. ¿Por qué? Porque muchas de las mejores escenas que te puedes encontrar en este manga, están protagonizadas por ellos, y el 90 y pico % de ellas están llorando a moco tendido. Y yo, encima que soy de lágrima fácil, y les había cogido tanto aprecio, pues nada, a segregar fluidos acuosos oculares. Señores guionistas, son ustedes diabólicos.






Siento mucho poner aquí un SPOILER, pero en fin... Se supone que en esta escena se mostraría un mundo en el que muere Rentaro, y lo que le pasaría a Enju... Aquí lloré como un crío.


Supongo que habrá gente que se habrá leído este cómic y no ha llorado nada. Y no me extrañaría nada, pues estamos hablando de las típicas escenas de lágrima fácil que te encuentras por doquier en cualquier película, serie, cómic...etc; escenas, en síntesis, que buscan que llores. La mayoría de las veces no lo consiguen, pero aquí, sí. Gracias a la increíble relación que han conseguido elaborar los guionistas para Enju y Rentaro.

"Entonces, Padrino, ¿a qué viene lo de "Pequeño milagro"?"
Ah, eso. Pues precisamente el pequeño milagro que este manga ha conseguido, para mí, es crear esa tan bella relación, esos dos grandes protagonistas, que tanto estoy alabando, en tan solo CUATRO TOMOS. Un total de 20 capítulos, más o menos. Cuando me encuentro con cómics así, que en tan pocos números logran despertar tantas emociones en mí, como lo hicieron Akira o Calvin & Hobbes (bueno, aquí hablaríamos de recopilatorios) tan solo puedo pensar en que son eso, milagros. Y Black Bullet es uno de ellos.

Sé que el final no fue muy explicativo y me dejó con muchas dudas (supongo que será porque está basado en unas novelas ligeras, o que el anime llega un poco más lejos) Pero Rentaro y Enju lo compensan todo. Sencillamente, adoro a este par. 






Supongo que tras todo esto, os habré suscitado a vosotros, lectores, una pregunta: "Así que, nos recomiendas que le echemos un vistazo a Black Bullet, ¿Padrino?"
Y mi respuesta es simplemente esta:

SÍ. SIN DUDARLO.






Espero que os guste mucho este manga. Porque a mí me ha encantado.

jueves, 27 de agosto de 2015

REFLEXIONES SOBRE NINTENDO Y LA WII U





Si me preguntasen cuál es mi compañía de videojuegos favorita, de entre Sony, Microsoft, o Nintendo, no sabría responder. Todas en general me han dado grandes sagas, con las que he disfrutando y sigo jugando. Sony me dio Jak & Daxter, Ratchet & Clank, God of War... Microsoft, nos ofreció Gears of War, Halo... y Nintendo por su parte, Pokémon. Metroid, Smash Bros...etc. Como es lógico, para llegar a catar esos títulos, es necesario tener unas cuantas consolas. Entonces, hace un año o así, me dije a mí mismo que tenía que elegir: o PS4, o Xbox One, o Wii U. Una de las tres, o ninguna. Así que me pasé meditando y pensando en cual escoger. Era una decisión difícil.

¿Qué es lo que atrae más de una consola? ¿Sus gráficos? ¿Sus prestaciones? Yo diría que sus títulos exclusivos. Y con eso me refiero no a los que todo el mundo te dice que te los tienes que coger. No. Yo me refiero a los que, de entre todo su catálogo, y que sean solo para esa consola, de verdad te gusten. Son muchas las veces que he vendido un juego, pese a sus excelsas críticas, porque sencillamente no es lo que esperaba.

Y entonces, un día, hace más de un año, decidí qué consola coger. ¿Cómo? Gracias a este trailer:






Sí. Solo con ver este anuncio, en el que desvelaban a Charizard como personaje jugable del Super Smash Bros para la Wii U, junto con Greninja, ya sabía que esa consola tenía que caer. Llegó el verano, y la compré. Junto a ella, me cogí el Mario Kart 8, y, dado que era retrocompatible con la Wii, el Metroid Prime 3 y el Metroid Other M (ya hablaremos de eso más adelante, ya).

Así que probé la Wii U, y me gustó muchísimo. Mario Kart 8 no era como el de la Gamecube, pero estaba muy bien, y su online era bastante adictivo. El Metroid Prime 3 tenía un control difícil de manejar al inicio, cierto, pero, pese a ello, disfruté como un crío de esta entrega de la saga de Samus. En cuanto a Metroid Other M... hablemos de él más adelante, por favor.

Pasaron los días, y llegó el E3 del año 2014. Yo estaba muy nervioso, pensando en el Smash Bros, y un nuevo Metroid Prime para mi Wii U. Me decía: "¿Por qué no? Soñar es gratis, y además, pueden aprovechar mucho el Gamepad. O bueno, si es un Metroid en 2D, tampoco pasa nada. Esperemos que no sea como el E3 del año pasado" Y con eso, me refiero a que no presentaron ningún Metroid en el E3 del 2013, incluso habiendo cumplido en el año 2011 un cuarto de siglo... Sí, Zelda también los cumplió, pero a esta saga siempre le están sacando algún nuevo título, y Metroid llevaba cuatro años (desde el 2010) sin ninguna entrega. 




Día 10 de junio. Conferencia de Nintendo. Yo, cruzando los dedos, mientras buscaba resúmenes por Internet. Y fui viendo los juegos, de los cuales los que más me llamaron la atención fueron el Xenoblade y el de Yoshi. De Splatoon no oí mucho, pero ya hablaremos, también, de eso después. Y por fin, pude ver el tan ansiado anuncio del Super Smash Bros. 






"Hmmm... puedes jugar con los Mii. Interesante... ¡Oh! ¿Y eso de los amiibo? Ah, unas figuras. Bueno, no me interesan mucho" Eso dije nada más ver los resúmenes de la conferencia. Estaba un poco decepcionado porque no sacaron ningún Metroid, aunque no perdí la esperanza.

Pero no me imaginé lo que vendría después.

Llegó Noviembre de 2014, y me compré el Smash Bros para la Wii U. Algo me pareció raro. En la televisión, no hacían más que anunciar los amiibo y el Smash Bros de la 3DS, aún habiendo salido un mes antes. Yo me preguntaba: "¿No sería mejor que anunciasen el Smash Bros de la Wii U? Para que se venda más la consola".

Y entonces, cuando vi las noticias, me estremecí. Ciertamente, se estaban vendiendo copias del juego para la Wii U. Pero lo de los amiibo se había convertido en un infierno.

Copias defectuosas de las figuras (como una de Samus con dos cañones) se vendían a casi 2500 dólares.

Y lo peor llegó: que al final, se habían vendido más amiibo que consolas Wii U.

En cierto sentido es lógico, porque mucha gente las colecciona. Pero eso no era lo que me temía. Lo que me asustaba, es que Nintendo, en vez de ayudar a la Wii U con nuevos juegos, apoyasen más a las figuras, viendo que eran más rentables. A fin de cuentas, sería lo más fácil. Pero a la vez, condenarías a la consola. "Por favor, no lo hagáis. Sacad un Metroid, un Mario como del de la Nintendo 64" me decía.

Tarde. Ya la habían condenado.

Y llegó el E3 del año 2015. De los juegos que se anunciaron, tan sólo el Xenoblade y el de Yoshi seguían captando mi atención. Sin embargo, no hubo Metroid Prime, no hubo Mario como el de la Nintendo 64, ni siquiera anunciaron el nuevo Zelda para la Wii U...
En cuanto a las amiibo, estas ocuparon casi toda la conferencia. 
Pero nada se podía comparar con este trailer:




A día de hoy, este trailer tiene una valoración de 8723 "me gusta"... sobre 78150 "no me gusta". Además, se elaboró una petición para que se cancelase. Dicha petición ha sido firmada por más de 20000 personas, de entre las cuales yo soy una de ellas. Mucha gente nos tacha a los firmantes de infantiles. Puede ser. Quizá sea un buen juego. Pero no la firmé por eso. Y creo que los otros tampoco. Al igual que la gente que le dio a "no me gusta" al trailer. La razón es diferente.


NO NOS DIERON LO QUE PEDÍAMOS


Queríamos un Metroid, ya fuera en 2D o en 3D, ya fuera en estética clásica o en estética Prime. ¿ Por qué? Muy fácil.
Porque el último título no cumplió para nada las expectativas de casi todos los admiradores. Por supuesto, estoy hablando de Metroid Other M. Título que hace poco he probado y que no ha colmado mis expectativas. No es algo horrible, cierto, las cosas como son (su jugabilidad, salvo en el modo primera persona, era excelente, y el diseño de algunos monstruos y escenarios eran dignos de encomio) pero no era un producto que pudiera esperar de la franquicia de Samus Aran. Sinceramente.






Así que los fanáticos de Metroid pedimos durante largo tiempo a Nintendo un nuevo título que le hiciera la debida justicia a la saga. Pero parecía que nunca llegaba. Tan solo pudimos ver esa entrega para la 3DS, que ni siquiera es lo que esperábamos.

"¿Y Wii U? ¿Qué pasa con Wii U? ¿La abandonáis? ¿No vais a hacer un Metroid?" me preguntaba.
A los pocos días, obtuve mi respuesta.

No sólo confirmaron que ningún Metroid iba a salir para la Wii U, sino que además, y eso fue algo que no me esperaba, anunciaron la sucesora de la actual consola de sobremesa de Nintendo. 
La Wii U tiene, desde su salida, solo 3 años. Bueno, los va a hacer. Suficientes para un nuevo Metroid, por lo que no me creo las excusas que ofrecen en esa noticia que os he pasado, sobre todo teniendo en cuenta que el nuevo Smash Bros fue anunciado en el 2011, y sacado a la venta 3 años después. Podrían haber hecho lo mismo para Metroid, pero no fue así.

Aunque lo que me pareció terrible es que ya anunciaron la sucesora de la Wii U.
La Wii U, en mi modesta opinión, me parece una buena consola, y es la única con la que estoy jugando este verano, pero tengo la sensación de QUE PODRÍA SER MUCHO MEJOR SI NINTENDO SE LO PROPUSIERA.

Es más, me apuesto todo lo que queráis a que si solo usasen el 10 % del esfuerzo que emplean para sacar las amiibo en la consola, esta sería la más vendida de todas. Porque con el tema de las figuras, Nintendo está sacando una buena tajada. Pero, oye, ¿sabes una cosa? NINTENDO ES UNA COMPAÑÍA DE VIDEOJUEGOS Y UNAS FIGURITAS NO DEBERÍAN SER SU MÁXIMA PRIORIDAD.

Hay mucha gente que afirma que la Wii U tiene un buen catálogo. Quisiera dar  mi opinión al respecto, con total subjetividad.  De entre todos los juegos que tiene, a mí, sinceramente, me gustan tres: el Smash Bros, el Mario Kart, y el Splatoon, el cual me pareció una muy buena sorpresa: tiene algunos fallos, cierto, como la ausencia de chat online, la aleatoriedad al asignar un equipo o mapa (a veces te toca el mismo mapa varias veces seguidas, el mismo modo de juego) o que cuando dispares a un compañero de equipo en vez de, yo que sé, atravesarlo simplemente la tinta impacte en él.. pero en general me ha parecido un buen juego, el mejor online que he probado en una consola (el de TF2 todavía sigue siendo mi favorito) y una genial vuelta de tuerca al género tan saturado de los shooter. Incluso la propia Nintendo se ha sorprendido de su éxito.

Entonces, ¿por qué Nintendo no sigue haciendo juegos nuevos tan buenos como ese, o reinventa algunas sagas como las de Super Mario? La verdad, no lo sé. A ver, no voy a decir que el Mario Kart 8 y el Smash Bros de la Wii U no me han gustado, porque mentiría. Ambos son muy buenos juegos, muy divertidos y adictivos. Pero Yoshi´s Woolly World... Entre que mi copia estaba jodida y que encima me harté de recoger los coleccionables, lo acabé vendiendo. No me gustó, vaya.

En cuanto a los DLC, campo en el que Nintendo se ha estrenado recientemente, he de decir que únicamente, de todo el contenido descargable que han dispuesto, sólo me he cogido el de Mewtwo y el de Roy para el Smash Bros. Ninguno de Mario Kart, ni de ningún otro juego de su catálogo con DLC. Qué puedo decir, Mewtwo y Roy eran dos de mis personajes favoritos del Smash Bros Melee. ¿Que sería mejor ponerlos de gratis? Por supuesto.

Después de este inciso, sigamos hablando, si os parece, del catálogo. Soy un pesado con Metroid, es cierto, pero me parece un poco inaceptable que NO HAYAN SACADO NINGÚN TÍTULO NUEVO DE LA SAGA PARA LA WII U. Antes comentaba que en el mismo tiempo que tardaron en desarrollar el Smash Bros, desde su anuncio en 2011, podrían haber hecho una nueva entrega de la saga de Samus Aran. Pero como sabéis, no ha sido así. Encima, creo que ya sé la razón. Y ojalá espero que me equivoque, pero todo apunta a que ciertamente, no hemos tenido ninguna nueva entrega de la saga en la Wii U durante toda su vida productiva porque Nintendo, en vez de pensar que a lo mejor el Metroid Other M no fue tan bueno, en realidad creen que somos nosotros los que no comprendimos ese título, o peor, QUE YA NO NOS GUSTA METROID. Cuando es todo lo contrario, nos sigue gustando Metroid. Y ahora, como la Wii U ya la van a jubilar, pues sacarán la nueva entrega para la siguiente consola de sobremesa. En vez de hacerlo para la actual. Ea.






Y es a este punto al que quiero llegar: Nintendo NO ESTÁ ESCUCHANDO A LOS USUARIOS. NO LO SUFICIENTE.
No me malinterpretéis. No lo digo sólo por Metroid. O por ese Mario al estilo del de la Nintendo 64 para la Wii U. Es por otra cosa.
Y si, es cierto que van a sacar juegos nuevos para esta consola, de los cuales los que más atractivos me parecen son

Xenoblade X



Shin Megami Tensei x Fire Emblem






 y el Pokkén Tournament (este el que más)





Y puede que, ¿quién sabe? a lo mejor haya otros juegos, tanto en su catálogo actual como el futuro, que también decida probar.

Pero lo que quería decir antes, es que Nintendo, en vez de usar todos sus esfuerzos para hacer tantos amiibos, debería usar el mismo, o incluso más, para sacar adelante a la Wii U. Porque me preocupa que en una feria como el E3, su conferencia se haya basado casi en exclusiva en esas figuritas, y en títulos en los que el uso de las mismas es casi obligatorio, en vez de ofrecer lo que los usuarios de Wii U pedimos a Nintendo, sobre todo teniendo en cuenta que Sony ha dado a sus jugadores lo que querían (el remake de Final Fantasy VII, el nuevo Shenmue, The Last Guardian) al igual que Microsoft (la retrocompatibilidad, un nuevo Gears Of War).

En definitiva, lo que quiero expresar, o mejor, lo que como usuario de Wii U pido, simplemente, es esto:

NINTENDO, HAZ JUEGOS QUE LEVANTEN TANTO LA PASIÓN COMO ANTAÑO. 
AYUDA UN POCO A LA Wii U; NO LA JUBILES TAN PRONTO, DALE BUENOS JUEGOS, COMO EL METROID QUE SE MERECE.
 Y DÉJATE YA DE TANTAS AMIIBO, COÑE.





Puede que sea un pesado con Metroid, o que mi opinión no le guste a todo el mundo. Pero, sinceramente, es lo que pienso. Nadie es perfecto.



sábado, 1 de agosto de 2015

NUEVA CRÍTICA DE TRANSFORMERS: MORE THAN MEETS THE EYE.

No sé si muchos de vosotros recordáis mi crítica de "Transformers: More Than Meets The Eye", en la que expresaba la decepción que tuve al leerlo. La verdad es que, pensándolo bien, no fui muy justo. Cierto es que los diálogos tenían una letra minúscula, pero al volver a leer el primer tomo, y acabarme hace poco el segundo, los disfruté bastante. La opinión de la gente suele cambiar, y yo no soy una excepción. Son cómics que me recuerdan a la saga de Canción De Hielo y Fuego: muchos nombres, numerosos diálogos, pero atractivas conspiraciones y batallas que te mantienen en tensión, sin despegarte del papel. Pero claro, si quería disfrutarlos, tenía que leerlos con calma (cosa que no hice la primera vez que leí el primer tomo) Habrá gente que se los habrá merendado en menos tiempo, pero a mí me gusta tomarme mi tiempo para acabar un cómic, y poder deleitarme con su lectura, tras la cual, mi opinión ha variado: los dos tomos me han parecido bastante buenos, aunque eso sí, el segundo me ha parecido mucho mejor que el primero. Así pues, comienza mi crítica. Y ni que decir tiene que la anterior ya no vale para nada (salvo para "El reinado de Starscream", que sigue siendo mi cómic favorito de todos).

El primer tomo nos pone en situación y nos va presentando a los personajes, algunos muy conocidos por mí, otros no tanto (como Whirl, el simpático lunático Autobot, o Chromedome, que pronto se convirtió en uno de mis personajes favoritos de este cómic) pero por los que enseguida desarrollamos una gran empatía. La historia de la mitad me pareció un poco aburrida, pero sin duda lo mejor es el final, cuando se nos presenta a la DJD (División de Justicia Decepticon) y a su líder, el PUTO TARN. 





¿Qué hacen estos tipos? Pues básicamente matar a los Decepticons que desertaron o renunciaron, de la manera más sádica posible. 




En definitiva, este primer tomo está bastante bien, con un buen dibujo (sobre todo el de Alex Milne, aunque el de Roche tampoco está nada mal) y el guión hace que te mantengas pegado a las hojas del cómic, pero sin duda el segundo tomo me ha parecido superior, sobre todo por la buenisima historia de la mitad pues narra una conspiración que se llevó a cabo en Cybertron antes de la guerra, y que dio origen a uno de los personajes más icónicos del universo Transformer. También se ofrece más información de Tailgate, y de cómo se hicieron amigos Chromedome y Rewind. Pero, como en el anterior número, la mejor parte es la final. Y créeme, esta es infinitamente superior y mucho más BADASS. ¿Por qué? Porque su protagonista es uno de los mayores hijos de puta que me he podido encontrar en un cómic, un verdadero Decepticon.

OVERLORD





Fíjate si me gusta tanto que si hiciera un Top 10 de villanos, él estaría entre los cinco primeros puestos, porque se lo merece. Todas las escenas en las que aparece son una verdadera delicia. Podría contar toda la parte final del cómic, batalla incluida (en la que no todos sobreviven), para que comprendierais por qué me gusta tanto este villano, pero prefiero que lo leáis vosotros mismos y juzguéis. Ah, y me encanta el título del capítulo final: "Bajo las distantes estrellas azules".






En definitiva, "Transformers: More Than Meets The Eye" es una muy buena serie de cómic, y que, tras leer los dos tomos, recomiendo encarecidamente a los fans de los Transformers y de la ciencia ficción. Sus personajes son bastante atractivos, poseen una gran humanidad, y enseguida caen bien. La historia no tiene nada que envidiar de las de otros cómics, y aporta una visión mucho más adulta y rica del universo de Transformers, que a veces es considerado demasiado infantil. Así que echadle un vistazo, porque merece la pena. A ver cuando sale el tercero...

martes, 21 de julio de 2015

GODZILLAMARATÓN XXX - GODZILLA (2014)



-Sinopsis: En el año 1999, la planta nuclear de Janjira, en Japón, sufre un desastre en el que muere la mujer de Joe Brody. Han pasado 15 años, en los cuales se ha distanciado de su hijo, Ford. Se ha convertido en un hombre que ve conspiraciones por todas partes, y piensa que las autoridades japonesas ocultan algo. Le pide ayuda a su hijo para investigar la ciudad, descubriendo que esta carece de radiactividad, y que unos científicos están estudiando un monstruo, en fase larvaria, que se ha ido alimentando de ella, hasta crecer y convertirse en adulto. Para colmo, hay una hembra de su misma especie, en América, lista para aparearse. El ejército de los Estados Unidos decide intervenir para destruir a los monstruos, llamados Muto, pero nada les afecta. La única esperanza de la humanidad es que el antagonista natural de los Muto, una criatura milenaria, luche contra ellos y restablezca el equilibrio. El nombre de esa criatura es Godzilla. 


-Lo que más me ha gustado: Los efectos especiales... Oh joder, los efectos especiales. Hay mucha gente que se queja del excesivo uso de ordenador en el cine, pero oye, si se hace bien, como pasa en esta película, yo lo acepto. Los edificios se derrumban y caen como moscas, las explosiones son colosales, y los monstruos... Los Muto tienen un diseño bastante curioso, pues parecen mitad máquinas (sobre todo en la cara y los ojos) mitad orgánicos, 




pero sin duda el que se lleva la palma en cuanto a apariencia, es Godzilla. Es sin duda, mi diseño favorito del rey de los monstruos, un enorme dinosaurio increíblemente BADASS, y lo mejor de todo, es que, al contrario que Zilla, este AGUANTA TODO LO QUE LE ECHEN. 




¿Que le lanzan misiles a la cara? Se la suda. ¿Que le atacan a la vez dos gigantescos kaijus? Espera, que me levanto y te lanzo un rayo atómico EN TU CARA, MAMÓN.






O si prefieres te achicharro por dentro, la cuestión ES QUE TE VOY A ASAR VIVO, MAMÓN.




Emmm.,. ejem. 
Bryan Cranston (Brody) hace un buenísimo papel, y es de lejos el mejor personaje (humano) de toda la película, junto con Ken Watanabe (Serizawa), que sí, se pasa mucho rato en la película poniendo cara de preocupación, pero mola mucho cuando comienza a explicar el origen de los monstruos (una de mis escenas favoritas) y suelta esa mítica frase: "Lo llamamos... GOJIRA".

La música, compuesta por Alexandre Desplat, no me gustó tanto como en "Pacific Rim", pero logra acompañar muy bien a la película, sin desentonar con las escenas. Hablando de escenas, muchas de ellas, en especial las que protagonizan los monstruos (los Muto destrozando las ciudades,  atacando al ejército, Godzilla apareciendo en la playa provocando un enorme tsunami, o en el puente luchando contra el ejército, la pelea final...) son de lo mejor que he visto en toda la saga. 


-Lo que menos me ha gustado: Es una verdadera lástima. Esperaba que esta película fuera tan buena como lo fue "Pacific Rim", dado que Warner Bros y Legendary estaban detrás del proyecto, pero por desgracia no ocurrió eso. Incluso con todas las virtudes antes comentadas, la película presentaba algunos fallos que le pasaron factura. En primer lugar, los protagonistas principales, es decir, Ford (Aaron Taylor - Johnson) y su familia son bastante aburridos, dando un drama anodino a la película. Seguro que diréis: "Pero en el resto de la saga también había drama, a veces aburrido, a veces muy bueno ¿a qué viene esa observación?" Pues básicamente a que la película está casi toda ocupada por ese drama, y los monstruos aparecen poquísimo. Lo bueno de las películas japonesas, es que sabían racionar un poco el componente humano y el componente kaiju, aunque a veces, había un poco más de kaiju o de humanos, pero en general, no se hacía una experiencia pesada. Pero aquí, pasa justo todo lo contrario: hay tanto componente humano, tanto drama pesado, que la película se vuelve bastante cargante. Y lo peor, es que cuando aparece Godzilla, en toda su plenitud y pensamos que habrá una titánica batalla, nos cortan y pasan a los aburridos personajes humanos (y con suerte ves la pelea desde una pequeña pantalla de televisión).

Es un poco chocante que en esta película, titulada "Godzilla", el rey de los monstruos aparezca tan poco, y que incluso se preste más atención a los Muto, relegando a Godzilla a un papel de secundario en su propia cinta. Si hablamos del origen de los monstruos (explicado en una escena que, como comento otra vez, me gustó sobremanera) la verdad es que en la película no se detalla mucho. De los Muto, lo único que se dice es que son como parásitos, que se alimentan de radiación, y de Godzilla, que es un antiguo depredador que también ingiere radiación. Como se puede notar, Godzilla ya no representa como antes el miedo atómico, pues no se originó con las bombas nucleares (que se usaron, inútilmente, para destruirlo) ahora es una fuerza de la naturaleza que busca restablecer el equilibrio. 


-Valoración final: La película es espectacular en sus mejores momentos, y en el apartado técnico. Por desgracia, sus personajes, salvo Cranston y Watanabe, no son los suficientemente atractivos para el espectador, y a veces peca en un excesivo dramatismo, tan visto en otras películas del género, que aburre. No obstante, es una entrega decente, mejor que otras de la saga de Godzilla, y sin duda, la mejor versión americana del rey de los monstruos. Muy recomendable.